"NO LES DARÉ BOCADO QUE BIEN SEPA HASTA
SER INFORMADO DE TODO"

martes, 3 de junio de 2008

ENCUESTA DEL MES











"LA MARGARINA ENGORDA MENOS QUE LA MANTEQUILLA"


Este es un mito que la sociedad tiene aún inserto, aunque parece estar desapareciendo, ya que a pesar de que la mayoría de participantes de la encuesta la han votado como afirmación verdadera, un número no despreciable de participantes sabían que no era cierto.







Pues, he de deciros, que tanto la margarina como la mantequilla tienen un valor calórico similar, siendo la margarina más elevada y no es que una engorde más que la otra, sino que cada una aporta unas propiedades diferentes que hay que aprender a equilibrar para conseguir un menú equilibrado. Por ejemplo:


  1. La mantequilla aporta más ácidos grasos saturados que la margarina, debido a que ésta última es de origen vegetal, pero no por ello, debe abusarse, ya que las recomendaciones tanto de una como de otra es de 3 veces a la semana.


  2. En cuanto a las vitaminas, la mantequilla es rica en vitaminas A, D y E además de minerales como calcio y fósforo, en cambio la margarina sólo tendrá vitaminas si le son añadidas.

Ambas grasas no se pueden comparar con el aceite de oliva, a pesar de que a la margarina se le halla cambiado el proceso de elaboración para conseguir obtener un producto con mayor contenido en grasas insaturadas semejante al aceite de oliva.



Nunca será igual al aceite, porque debido al proceso industrial que se sigue para solidificar la grasa líquida en sólida y dar lugar a la margarina, se producen ácidos saturados que el aceite de oliva no contiene.



Lo importante es que en nuestra alimentación diaria se contemplen alimentos de todo tipo y aprendamos a combinarlos de manera adecuada. Por tanto, no existe un alimento bueno o malo, sino la combinación perfecta.

viernes, 23 de mayo de 2008

Y POR COMÉRTELO TODO...¡¡¡UN PREMIO!!!

ERRORES FRECUENTES DE LOS PADRES HACIA EL NIÑO QUE COME POCO
  1. Falta de horario fijo: Es frecuente cuando el niño es inapetente; comer a deshoras, originando un círculo vicioso
  2. Triturar la comida para hacerla más asequible
  3. Aumentar el consumo de cárnicos o lácteos: esto además de desequilibrar la dieta a favor de las proteínas, incrementa enormemente el aporte de grasas saturadas. ¿Os acordaís cuando vuestras madres os daban en preparado de leche con huevo?
  4. "Qué coma lo que quiera": dulces, pizza, hamburguesas...
  5. Confundir gustos con rechazo
  6. Sobrepreocuparse
  7. Sobrealimentar
  8. Volver a ofrecer la misma comida que se había dejado. Esto se interpretará como un castigo que no hará sino afianzar el rechazo hacia ciertos alimentos, y hacia el acto mismo de alimentarse.
  9. Percepción de los padres distorsionada: el niño/a come bien, pero los padres piensan que es poco para su edad. En estos casos, el asesoramiento del pediatra es esencial.

Sobre este tema y relacionados con la inapetencia infantil, existen libros recomendables y muy interesantes que pueden ser de gran ayuda como "Problemas de alimentación en el niño" de Aurora Gavino y "Mi niño no me come" del Dr. Carlos González.

viernes, 16 de mayo de 2008

MAMI, ¿QUÉ ES UN TOMATE?

Un estudio revela que 1 de cada 5 niños no come tomate



Las estadísticas observadas son alarmantes, ya que:
  • El 32% de los escolares españoles de entre 8 y 11 años no ha probado nunca las espinacas
  • El 23% no sabe qué gusto tiene un tomate
  • El 15% no ha comido jamás una naranja

viernes, 9 de mayo de 2008

¿Por qué rechaza el biberón?

El bebé que toma el biberón puede rechazarlo por varios motivos:
  1. Gases: la aerofagia es una causa frecuente de rechazo, ya que la tetina puede hacerle tragar aire si el biberón no está colocado con suficiente verticalidad.
  2. Biberón mal diluido: el niño se puede encontrar con un alimento aguado y poco nutritivo o en cambio con uno espeso y de sabor fuerte, en ambos casos lo rechazará.
  3. Succión difícil: esto depende del material de las tetinas (dureza y apertura de la ranura)
  4. Posición incorrecta: el bebé debe encontrarse cómodo, sino rechazará la toma.
  5. Persona distinta: el pequeño está acostumbrado a que sea la misma persona la que le de el biberón. Lo ideal es que se habitúe a 3 personas: madre, padre y cuidador.
  6. Estreñimiento: frecuente durante el período de lactancia. Se debe al escaso contenido en fibra de la dieta y el reposo continuo, y a la falta de maduración neuromuscular que es transitoria. No hay que preocuparse en exceso por este problema, que suele ser transitorio.
  7. Saciedad: a menudo el niño rechaza el biberón o la tetina porque se siente saciado, a pesar de que los padres insisten en que se termine la cantidad y en el tiempo que le corresponde. En principio, deberá respetarse la demanda del pequeño, de lo contrario podrá acabar vomitando y rechazando totalmente el alimento.

viernes, 2 de mayo de 2008

INFLUENCIAS SOCIALES EN LA ADOLESCENCIA

VÍDEO DEL PROGRAMA SOY LO QUE COMO (Especial Adolescentes)




La adolescencia está marcada por muchas influencias sociales que inciden de un modo bastante significativo sobre los hábitos alimentarios:
  • La moda en cuanto a los tipos de comida y la creciente globalización, ha hecho que perdamos nuestra dieta mediterránea para adquirir hábitos desequilibrados y perjudiciales a la salud, pero que al fin y al cabo, es lo que nos propone el anuncio y la sociedad actual.
  • Por ello, se puede decir que existe una controversia, un culto al cuerpo que cada vez comienza desde edades más tempranas y todo por la gran influencia mediática que no pone remedio y unos hábitos desequilibrados con decrimento de ejercicio físico y unos hábitos que no se corresponden a un patrón saludable.

En el siguiente enlace podréis encontrar vídeos de adolescentes y alimentación, relacionados con los hábitos alimentarios, lo que piensan de su imagen y el ejercicio que realizan:

Videos Quatro: Somos lo que Comemos Adolescencia

martes, 29 de abril de 2008

POR QUÉ NO LES GUSTAN LAS VERDURAS


Hoy he estado leyendo el libro del pediatra Carlos González titulado MI NIÑO NO ME COME, en él se puede ver un fragmento dedicado al actual problema que tienen los padres sobre el escaso o nulo consumo de verdura y fruta de los niños.


En el libro se observa una reflexión muy curiosa, que se remonta a la introducción de los alimentos:



  1. El niño, normalmente acepta bien pequeñas cantidades de verdura, pero su dosis normal suele ser de apenas unas cucharadas.

  2. Algunos padres como consideran que las verduras son muy "sanas", pretenden darles un plato entero y les retiran el pecho o biberón.

  3. El niño, que por cierto, es muy sabio y sabe muy bien lo que quiere, considera una ofensa que le quiten ese biberón o pecho que tenía el triple de calorías que la verdura (incluso añadiéndole carne) y se niega a aceptar la verdura.

  4. Es entonces cuando comienza la pelea, y el niño puede coger tal manía a la fruta y a la verdura que luego, cuando crezca tampoco las querrá.

¿Qué hacer para evitar esto?


Los padres deberán preparar un plato de papilla mediano y detrás darle el biberón correspondiente o pecho. La toma será a demanda del niño, en cuanto notemos que no quiera y rechace no se le obligará.




jueves, 24 de abril de 2008

SU PRIMER DANONE

Los pediatras critican "Mi primer Danone" en el número de abril/mayo de la revista OCU-Salud, en la que se publica una carta de un socio que consultaba sobre la conveniencia de dar a su hijo de seis meses un yogur especial para bebés del tipo "Mi primer Danone", en vez de un yogur normal.

Debido a la publicidad que tiene dicho producto, se cree más beneficioso para lactantes, ya que según el marketing propuesto es un yogur que dice tener "leche adaptada" y por eso parece que, desde el punto de vista de la nutrición, es el más adecuado para un pequeño.

Pero tras hacer una revisión del producto, se ha visto que no es así:

El grupo de pediatras insiste en que el producto en cuestión, está elaborado con la misma leche que se emplea para fabricar cualquier yogur, a la que enriquece con otras sustancias (entre ellas azúcar, algo que critican). Para evitar que los usuarios se lleven a engaño, solicitan que se cambie la denominación "con leche adaptada" por "con leche enriquecida", más correcta y ajustada a la realidad.
Además, se incluyen sabores que no son recomendables para lactantes como fresa y melocotón, ya que llevan componentes alérgenos.

En conclusión, el yogur se recomienda a partir de los 9 meses y se empezará con uno natural para ver tolerancia.